Quito, Ecuador — Del 17 al 20 de septiembre, el Colegio Ecuatoriano Suizo se vistió de fiesta y fraternidad al ser la sede oficial del Encuentro de la Familia Franciscana en Ecuador, un hito histórico celebrado bajo el lema: «El Espíritu de Asís en Ecuador: 800 años del Tránsito».
El evento congregó a más de 250 participantes, entre hermanos, hermanas, frailes y laicos de la Orden Franciscana Seglar (OFS), procedentes de diversos rincones del país, comunidades, fraternidades, monasterios y realidades pastorales. Todos unidos por un mismo carisma y el deseo de profundizar en el sentido del evangelio a la luz del ejemplo de San Francisco y Santa Clara de Asís; del que por supuesto participamos con una delegación de Hermanas y formandas de nuestra comunidad.

Cuatro días de fraternidad, oración y reflexión
Durante las cuatro jornadas de encuentro, la comunidad franciscana vivió momentos intensos de oración compartida, trabajo en talleres y diálogo fraterno. Las ponencias y espacios de reflexión se centraron en comprender los desafíos actuales de la fraternidad, la minoridad, la reconciliación y el compromiso activo con la construcción de la paz en la sociedad ecuatoriana.
«Comprobamos con profunda alegría que el carisma de San Francisco de Asís no forma parte del pasado; está más vivo y presente que nunca en cada uno de nosotros y en cada obra que realizamos», destacó la Hermana Mylena Rosero, consejera general para la formación de nuestra Congregación.

Hospitalidad con sello de la Madre Caridad Brader
Un pilar fundamental para el éxito de esta gran convocatoria fue el espíritu de acogida y servicio prestado por la fraternidad anfitriona de nuestras Hermanas del Colegio Ecuatoriano Suizo, que inspiradas por el legado de nuestra fundadora, la Madre Caridad Brader, ejercieron un impecable rol cuidando cada detalle logístico y espiritual para que todos los asistentes se sintieran en casa.
La Familia Franciscana de Ecuador expresó un sincero agradecimiento a la comunidad educativa y religiosa del colegio por brindar un espacio en el que reinaron la alegría, el respeto y la calidez fraterna.

Un compromiso renovado: Ser artesanos de paz
El encuentro concluyó con la Solemne Eucaristía y el envío de las delegaciones. Más allá de la conmemoración de los 800 años del Tránsito del Seráfico Padre, la jornada dejó un mandato claro para todos los participantes: volver a sus respectivas comunidades a ser artesanos de paz, promotores de reconciliación y fieles testigos del Evangelio en la vida cotidiana.
Siguiendo el ejemplo de la Madre Caridad Brader y el espíritu de Asís, el Colegio Ecuatoriano Suizo reafirma su compromiso de continuar siendo un faro de educación, fe y fraternidad para toda la sociedad.
