Desde el 22 de marzo, el Santuario Eucarístico de Maridíaz de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada es sitio de peregrinación para alcanzar la indulgencia plenaria del Año Jubilar Franciscano, un tiempo especial que conmemora los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís a la casa del Padre y que concede la indulgencia plenaria a todo los fieles.
Este tiempo especial que inició pasado 10 de enero del presente y concluirá en la misma fecha del año 2027, fue proclamado por el Papa León XIV para que
«cada fiel cristiano, siguiendo el ejemplo del Santo de Asís, se convierta en modelo de santidad de vida y testigo constante de paz».
Palabras del Santo Padre citadas en el Decreto publicado por la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede.

¿Cómo obtener la indulgencia plenaria?
El citado decreto publicado el pasado 16 de enero, explica que se concederá la indulgencia plenaria
“en las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), aplicable también en forma de sufragio por las almas del Purgatorio”.
Es decir, no basta sólo con cruzar la puerta del Santuario o la de los templos dedicados a la devoción de San Francisco de Asís, cada fiel deberá prepararse con la confesión, la participación en la Misa para recibir la Sagrada Comunión y la oración por las intenciones de nuestro pastor, el Papa León XIV.
Este acontecimiento es de mucha alegría para toda la familia franciscana del mundo, que desde la ciudad de Asís en Italia se une como una sola voz para decir: “San Francesco Vive”.

Preparación para el Centenario de la Adoración Perpetua
Asímismo, el Año Jubilar Franciscano es una ocasión especial que enmarca el inicio de las actividades celebrativas de los 100 Años de Adoración Perpetua en el Santuario Eucarístico de Maridíaz, que se cumplirán el 22 de agosto del año 2028 y para el que las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada adelantan una serie de actividades, con las que esperan convocar a todos los devotos de su fundadora la Beata Madre Caridad Brader, a los trabajadores y estudiantes de sus obras educativas, sociales y misioneras; y a todas las personas que de alguna manera conocen o son cercanas a su misión en los 15 países donde hacen presencia.
De esta manera, todos invitados a cruzar la puerta del Santuario Eucarístico de Maridíaz, para reconciliarse y vivir la experiencia de la adoración. La paz que cada uno busca está a los pies del Santísimo.
Paz y Bien.