Con el firme propósito de impulsar el proceso de canonización de nuestra fundadora, la Beata Madre Caridad Brader, nuestra Congregación participó en el Congreso de la Causa de los Santos, un evento anual organizado por el Dicasterio para las Causas de los Santos en el Instituto Pontificio Patrístico Agustiniano de Roma.
Bajo el lema “La santidad en la historia”, esta edición ofreció valiosas herramientas y criterios renovados para aquellas congregaciones que, como la nuestra, custodian y promueven la causa de sus fundadores. En continuidad con anteriores versiones del Congreso en las que se abordaron reflexiones sobre la santidad en el mundo contemporáneo, la dimensión comunitaria, el martirio y la mística; la temática escogida para este año enriquece con nuevos elementos el itinerario que nuestra Comunidad realiza hacia la canonización de la Madre Caridad.
Un llamado a actualizar y comunicar el legado de la Madre Caridad

La Hermana Ana Consuelo Martínez, como promotora de la Causa de Canonización de la Madre Caridad, participó en esta jornada formativa y destacó lo fundamental que resulta este espacio:
«Participar nos permite estar actualizadas en cómo caminan los procesos de beatificación y canonización de los santos en la Iglesia y conocer aspectos a trabajar… El hecho de que conozcamos la historia de la Madre Caridad Brader nos ayuda a acercarnos más a esa persona que se entregó al servicio de Dios. Una reflexión entregada en el congreso: cada Santo tiene su historia, por tanto es necesario conocerla».
Así mismo, la Hermana comentó que durante el encuentro se enfatizó en la responsabilidad que exige dar a conocer la historia y el testimonio de la Beata Madre Caridad, con rigor y discernimiento a través de los medios de comunicación:
“La Congregación lleva un proceso de comunicación que busca también dar a conocer a la Madre Caridad desde un mismo sentir, y la forma de actualizar y dar a conocer su historia que merece ser conocida y vista por otras personas”.
Orientaciones teológicas y reflexiones de la jornada

La apertura del congreso estuvo a cargo de Su Eminencia el Cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio, quien dirigió unas palabras que resuenan de manera especial en nuestro trabajo apostólico diario, al explicar que todos queremos la canonización de nuestros santos, pero un punto importante es la perseverancia, porque a veces se quiere todo de inmediato. Comprender que cada Santo lleva su proceso, pero lo importante es no desfallecer y continuar dándolo a conocer.
Asimismo, la jornada contó con la intervención de destacados académicos y teólogos. Se abordaron temas clave como la contribución de la historiografía a la santidad (Prof. Roberto Rusconi), la investigación documental en archivos (P. Robert Godding, S.I.) y la armonía entre fe e historia (S.E. Mons. Claudio Palumbo), además de un panel multicultural con ponentes de diversos continentes como el Prof. Guzmán Carriquiry y S.E. Mons. Fortunatus Nwachukwu; por mencionar algunos.

Mensaje del Santo Padre
El momento de mayor gozo para las delegaciones fue la audiencia concedida por el Santo Padre León XIV, quien dirigió un sentido mensaje a los participantes sobre la huella imborrable que dejan los santos en el devenir humano:
«Hay que tener en cuenta cómo la presencia y el testimonio de los santos han transformado la historia. Iluminados por la Gracia, supieron escuchar las llamadas de su tiempo, aunando fe e historia, y dedicaron su vida a construir la nueva realidad del Reino de Dios. La historia del mundo sin los santos y las santas sería inmensamente más pobre, es decir, menos humana».
Renovadas en la fe y animadas por las orientaciones de la Iglesia universal, las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada reafirmamos nuestro compromiso de seguir promoviendo con perseverancia y amor la causa de la Beata Madre Caridad Brader, para que su testimonio de entrega continúe iluminando la historia actual.
