El Santuario Eucarístico de Maridíaz ubicado en la ciudad de Pasto, al sur de Colombia, es el lugar que, por aprobación de la Santa Sede, cuenta con la gracia especial de la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento y es también para nuestra comunidad la sede de nuestra Casa Madre. Allí, el 22 de agosto de 1928 se cumplió el sueño de nuestra amada fundadora al obtener ese permiso del Papa Pío XI para su más grande anhelo: adorar a Jesús Eucaristía las 24 horas del día.

Durante este tiempo, las fraternidades vivirán esta experiencia como un solo cuerpo. Cada una en su propia realidad recorrerá este camino siguiendo un mismo espíritu, un mismo esquema y un mismo propósito: crecer como familia en el carisma

Desde aquella memorable ocasión han pasado casi cien años, y nuestra comunidad se prepara a vivir este acontecimiento especial con todas las personas que conforman nuestra gran familia franciscana. Tomando como eje las palabras escritas en el altar de nuestro Santuario alrededor de la Santísimo Sacramento: Reparación, Amor y Confianza; hemos trazado una ruta que nos llevará a vivir diferentes momentos, uno de ellos, comenzó el pasado 6 de abril con la Eucaristía de envío del tríptico que acompaña la Peregrinación Eucarística.

El Tríptico Eucarístico es una obra artística pintada por las religiosas y novicias que transporta una reliquia de primer grado de nuestra fundadora, la Beata Madre Caridad Brader, que recorrerá todas las obras de nuestra comunidad presente en 15 países y tes continentes. En estas fotografías, compartimos lo que fue ese momento tan especial de bendición y envío del tríptico, en una Eucaristía que presidió el Padre Andrés Ordoñez, vicario general de la Diócesis de Pasto y que contó con la participación de laicos, estudiantes de nuestras obras educativas y miembros de nuestra Asociación de Laicos Misioneros Franciscanos de María Inmaculada, MIFRAMI.